A cuatro días del hallazgo de los restos de Agostina Vega, de 14 años, su familia y amigos llevaron a cabo una ceremonia íntima para despedir a la joven, bajo un estricto operativo policial y un vallado que garantizó la privacidad. El velatorio comenzó a las 18 en la funeraria Caruso Sepelios, ubicada cerca de la casa de los abuelos maternos, y se extenderá hasta las 10 de este jueves.
Inicialmente, existieron diferencias respecto a la organización del último adiós. Agostina había desaparecido el sábado 23 de mayo, y su cuerpo fue encontrado desmembrado una semana después en un descampado de 240 hectáreas del barrio Ampliación Ferreyra. La familia materna, de apellido Heredia, solicitó que la entrega del cuerpo se realizara el jueves para poder participar en la marcha multitudinaria de Ni Una Menos, realizada este miércoles a partir de las 17 horas, cuyo principal reclamo fue justicia por Agostina. En cambio, Gabriel Vega, padre de la adolescente, había propuesto que el velatorio se efectuara el miércoles desde las 14 horas.
Finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo, y el velorio se programó para este miércoles a las 18, con un horario amplio que permitió la concurrencia de familiares y allegados sin conflictos.
Miguel y Elizabeth Heredia, abuelos de Agostina, encabezaron la marcha para exigir justicia y repudiar la violencia de género y los femicidios. Posteriormente, se dirigieron al velorio, siendo una de las pocas personsa visibles ingresando al área vallada, ubicada a unos 50 metros de la funeraria. No se permitió el ingreso de personas ajenas al círculo familiar ni la presencia de cámaras o periodistas.
Durante la conferencia de prensa realizada el martes, Gabriel Vega expresó su preferencia por un velatorio íntimo, limitado a la familia y en un lugar privado en las afueras de Córdoba. En contraste, los abuelos preferían una despedida pública para que amigos, vecinos y allegados pudieran acompañarlos y rendir homenaje a Agostina.
El tío de la víctima, Franco Heredia, denunció vía WhatsApp que «están impidiendo que estemos en la marcha» y que las autoridades intentaban que el sepelio coincidiera con la manifestación. En declaraciones , acusó a la Policía y a los jueces de generar «un circo» para entregar el cuerpo el mismo día que la marcha.
La fiscalía convocó a una reunión con Gabriel Vega, sus abogados y los abuelos, quienes son querellantes en la causa que investiga el crimen. Allí se logró un acuerdo que permitió la entrega del cuerpo para los arreglos fúnebres.
Por su parte, Melisa Heredia, madre de Agostina, tenía previsto concurrir al velorio a pesar de encontrarse en un estado de salud delicado. Según Elizabeth Heredia, Melisa continúa sedada, consciente de la muerte de su hija pero sin dimensionarlo plenamente, y está siendo desmedicada para poder despedirla. Actualmente, permanece internada con acompañamiento psiquiátrico tras haber sufrido deshidratación y fallas renales.
Gabriel Vega reconoció en la conferencia de prensa que existían diferencias con su ex pareja, atribuidas a conflictos familiares relacionados con el cuidado de la adolescente. Su abogada aclaró que «Gabriel quería una forma de despedida y no había esa coincidencia con la otra parte».
El brutal asesinato de la adolescente ocurrió entre la noche del sábado 23 de mayo y la madrugada del domingo siguiente. En todo el país se realizaron marchas el miércoles, con epicentro en el Congreso Nacional, en el marco de una nueva manifestación de Ni Una Menos para reclamar justicia por Agostina.
Córdoba. Enviada especial
MG
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